1 abr. 2014

Fútbol de Carnaval


Imagino la pregunta que ronda en los ojos del lector. ¿Por qué un colombiano que vio jugar a Willington Ortiz, Carlos Valderrama y James Rodríguez escribe un libro sobre figuras de un país ajeno y, peor aún, muchas olvidadas o lejanas en los años? La pregunta se responde por sí sola. Primero, los jugadores aquí reunidos no son ajenos. Si bien tienen nacionalidad brasilera, no pertenecen a los límites territoriales de esa hermosa nación sino a la humanidad. Al convertirse en luminarias del fútbol, su talento irradia más allá de las fronteras para abarcar el globo entero. No es posible que rumano, japonés o costarricense alguno haya dejado de maravillarse por las jugadas de estos maestros del balompié, ellos nos han regalado alegrías que superan la camiseta de la selección nacional. De la misma manera, esto responde la segunda parte de la pregunta, pues no se trata de personas particulares, que sudaron en una cancha o murieron en un hospital, sino de personajes históricos dibujados con pinceles literarios. Estas figuras trascendieron su condición humana para hacerse leyendas de las que se cuentan en los barrios entre cervezas y asombro, de las que los viejos narran a los niños con la solemnidad de un hechicero tribal. Son seres míticos capaces de afrontar la derrota con dignidad y la gloria con júbilo, agentes de la felicidad de un pueblo y de un planeta que ve la magia dibujarse en esos botines embarrados. No estoy escribiendo la historia de unos brasileros que juegan fútbol sino de semidioses que encarnan lo más sagrado de la humanidad.
     Antes de que se desfoguen mis enemigos, quiero aclarar que escribo este libro por el mismo motivo por el que hago todo en la vida: por amor. O, para que suene menos cursi, porque me da la gana. Me explico: me gusta el fútbol, me asombran las jugadas que trenzan los habilidosos y me maravillo ante los goles imposibles. Esas fantasmagorías las aprendí de niño viendo cómo unos hombres vestidos de amarillo traducían patadas a un balón en poesía universal. Más aún, hallo en el fútbol la gloria que no veo en la humanidad caníbal; no concibo momento más sublime que levantar la Copa Mundo. Y la Selección Brasil me ha dado esa alegría en varias oportunidades. Sé que no estaba vivo cuando sucedieron algunas de ellas pero, igual que con los libros viejos, reviven cada vez que las veo. Por eso, porque mi primer amor futbolístico fue una camiseta canario, escribo estos cuentos; porque desde que vi ese onceno maravilloso no he dejado de enamorarme de su fútbol, a veces triste, vencido y decepcionante, como todos los amores, pero amor al fin. Por eso quise escribir las historias de los héroes que he tenido, los triunfadores, los gloriosos; pero también los afligidos, los excluidos, los derrotados. Quise llevar a esos titanes a una nueva categoría de inmortalidad: la literaria. No hay nada novedoso en este divertimento, desde luego. Sólo me adscribo a la tradición que acuñaron Camilo José Cela, Osvaldo Soriano, Eduardo Sacceri, Roberto Fontanarrosa y tantos otros autores que han dedicado unas páginas a ese deporte que a veces parece tan irreal como la vida misma.
     Por eso el lector no debe buscar verdades históricas en este libro. No las hay más allá de marcadores de partidos o nombres de jugadores. Hay, sin embargo, verdades simbólicas que, como el talento de los elegidos, trasciende las fronteras de su nacionalidad. Es en esos retratos de seres humanos elevados al olimpo y acuñados en letras de molde donde encontramos atisbos de nuestra humanidad única y sencilla. El lector no podrá citar estas anécdotas como documento verídico, pero reflejará su propia vida entre las líneas que describen a un jugador que ya no sólo pertenece a la historia sino a la literatura.
     Lo único que me queda por decir es que esta colección de cuentos hay que tomarla como al fútbol mismo, con alegría y desenfado, esperando victorias pero preparados para la derrota, con el ánimo presto a la sorpresa y la resolución. Tal vez, en alguna de estas páginas el lector pueda adivinar cómo su alma se insufla de la energía de uno de estos personajes inmortales y sienta la única felicidad que puede conocer un ser humano: un gol de triunfo en el último minuto, que en mi caso es marcado por un brasilero.

4 comentarios:

  1. 1/CARLOS DE Assumpção - El mayor poeta negro en la historia de Brasil autor del poema de la PROTESTA Himno Nacional a combatir la Conciencia Negro afro-brasileña, en conclusión completó 87 años de vida. CARLOS DE Assumpção nació 23 de mayo 1927 en Tietê-SP en el viernes pasado completó 87 años de vida con su familia, amigos y nosotros de la Organización Nacional NEGRO FUNDADA QUILOMBO ONNQ 20/11/1970 (Y varias entidades y admiradores felicitan el cumpleaños 87 años viejo maestro poeta negro Carlos Asunción) tuvo el honor orgulloso y placer de llamar a la persona histórica desean que la felicidad, la salud y Assunpção gracias Carlos por su obra gigante, especialmente el poema de protesta que para muchos es el más grande y más poema importante de afro brasileña Himno Nacional de los negros. "Protesta" es el poema más emblemático de Afros brasileños y Negro América, la esclavitud en su dolor y cicatrices pragmática contemporáneas de la alta sociedad inconsciencia permanente perverso en el poema "El Manifestante" fue lanzado en 1958, en la alegría del campeón de Brasil fútbol, pero hubo irregularidades y pueblo brasileño fue mal condicionados y hoy la Copa Mundial de Fútbol en Brasil 2014 poema "protesta" por Carlos de Assunpção es más vivo con el pueblo en la revolución a (Caída del Bas. Brasil.tilha) reivindicatórias las manifestaciones de la justicia social y económica del pueblo despertar de Brasil en el reflejo de la protesta viva.
    Dijo el Maestro Milton Santos de los versos de protesta y discurso de Martin Luther King, Jr. en Washington, DC, la capital de los Estados Unidos de América, 28 de agosto de 1963, después de la Marcha sobre Washington. "Tengo un sueño" (I have a dream) fueron los dos más grandes gritos por la libertad, los derechos, la paz y la justicia de los afros americanos. Cientos de periodistas, críticos e intelectuales en Brasil y en todo el mundo alaba (Protest) (lo que demuestra que el negro es poderosa esencia de la transformación de los ideales de las personas) trabajan de manera elocuente exalta los divisores de aguas incuestionables del racismo y la amabilidad que prevalece Pero el Brasil de la dictadura y el monopolio de los medios de comunicación y la manipulación de las élites que dominan Brasil censor Protesta Charles Assunpção poema que es nuestra protesta histórica y renace y expresa congregarse y los negros y todos los oprimidos, agraviado esta nación que hace que la Copa gastar mundo miles de millones para la ilusión de un mes que puede ser triste o feliz para el pueblo brasileño, que a veces ni siquiera tienen o ahorra centavos para las necesidades básicas e incluso para su supervivencia y su. En Brasil
    .

    Organización Nacional Negro Quilombo ONNQ 20/11/1970 -
    quilombonnq@bol.com.br

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  2. 1/CARLOS DE Assumpção - El mayor poeta negro en la historia de Brasil autor del poema de la PROTESTA Himno Nacional a combatir la Conciencia Negro afro-brasileña, en conclusión completó 87 años de vida. CARLOS DE Assumpção nació 23 de mayo 1927 en Tietê-SP en el viernes pasado completó 87 años de vida con su familia, amigos y nosotros de la Organización Nacional NEGRO FUNDADA QUILOMBO ONNQ 20/11/1970 (Y varias entidades y admiradores felicitan el cumpleaños 87 años viejo maestro poeta negro Carlos Asunción) tuvo el honor orgulloso y placer de llamar a la persona histórica desean que la felicidad, la salud y Assunpção gracias Carlos por su obra gigante, especialmente el poema de protesta que para muchos es el más grande y más poema importante de afro brasileña Himno Nacional de los negros. "Protesta" es el poema más emblemático de Afros brasileños y Negro América, la esclavitud en su dolor y cicatrices pragmática contemporáneas de la alta sociedad inconsciencia permanente perverso en el poema "El Manifestante" fue lanzado en 1958, en la alegría del campeón de Brasil fútbol, pero hubo irregularidades y pueblo brasileño fue mal condicionados y hoy la Copa Mundial de Fútbol en Brasil 2014 poema "protesta" por Carlos de Assunpção es más vivo con el pueblo en la revolución a (Caída del Bas. Brasil.tilha) reivindicatórias las manifestaciones de la justicia social y económica del pueblo despertar de Brasil en el reflejo de la protesta viva.
    Dijo el Maestro Milton Santos de los versos de protesta y discurso de Martin Luther King, Jr. en Washington, DC, la capital de los Estados Unidos de América, 28 de agosto de 1963, después de la Marcha sobre Washington. "Tengo un sueño" (I have a dream) fueron los dos más grandes gritos por la libertad, los derechos, la paz y la justicia de los afros americanos. Cientos de periodistas, críticos e intelectuales en Brasil y en todo el mundo alaba (Protest) (lo que demuestra que el negro es poderosa esencia de la transformación de los ideales de las personas) trabajan de manera elocuente exalta los divisores de aguas incuestionables del racismo y la amabilidad que prevalece Pero el Brasil de la dictadura y el monopolio de los medios de comunicación y la manipulación de las élites que dominan Brasil censor Protesta Charles Assunpção poema que es nuestra protesta histórica y renace y expresa congregarse y los negros y todos los oprimidos, agraviado esta nación que hace que la Copa gastar mundo miles de millones para la ilusión de un mes que puede ser triste o feliz para el pueblo brasileño, que a veces ni siquiera tienen o ahorra centavos para las necesidades básicas e incluso para su supervivencia y su. En Brasil

    Organización Nacional Negro Quilombo ONNQ 20/11/1970 -
    quilombonnq@bol.com.br

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  3. .
    Poema. Protesta Charles Assunpção

    Incluso dar la espalda
    Mis palabras de fuego
    No deja de gritar
    No se detendrá
    No deja de gritar

    Caballeros
    Me enviaron al mundo
    Para protestar
    Tinsel encuentra nada
    Nada va a callar

    Caballeros
    Detrás de la pared de la noche
    Sin que nadie lo note
    Muchos de mis antepasados
    Ya mucho tiempo muerto
    Se reúnen en mi casa
    Y nos puso a hablar
    Acerca de las cosas amargas
    Acerca de grilletes y cadenas
    Lo que en el pasado eran visibles
    Acerca de grilletes y cadenas
    Que en la actualidad son invisibles
    Invisible pero existente
    Los brazos en el pensamiento
    En los pasos de sueños en la vida
    De cada uno de los vivos
    Junto conmigo expósitos de la Patria

    Caballeros
    La sangre de mis abuelos
    Que corre por mis venas
    Son gritos de rebelión

    Un día, tal vez alguien le preguntará
    Conmovido ante mi sufrimiento
    ¿Quién está gritando
    Quién lamenta por lo
    Quién es

    Y yo te responderé
    Mi Hermano
    Hermano tu me desconheces
    Yo soy el que se había convertido en
    Víctima de los hombres
    Yo soy el que, siendo un hombre
    Fue vendido por los hombres
    La subasta en la plaza pública
    Fue vendida o intercambiada
    Como cualquier instrumento
    Yo soy el que plantó
    Las plantaciones de caña de azúcar y café
    Y regado con el sudor y la sangre
    Aquel que tenía sujeta
    Acerca de los negros y los hombros fuertes
    El progreso del país
    ¿Qué mil sufrieron torturas
    Lo gritó inútilmente
    Lo que le dio todo lo que tenía
    Y hoy en día no tiene nada
    Pero hoy no es gritar
    De lo que ha pasado
    Lo que pasó es pasado
    Mi corazón ha perdonado
    Hoy mi grito hermano
    Es porque después de todo
    Justicia no viene

    Yo soy el que estoy gritando
    El engañado en el pasado
    No se usa en este
    Yo soy el que estoy gritando
    ¿Soy mi hermano que
    ¿Quién vivía en la cárcel
    Que trabajó en la prisión
    Él sufrió en la cárcel
    Por lo que se construirá
    La fundación de la nación
    La fundación de la nación
    Tiene las piedras de mis brazos
    Es la cal de mis lágrimas
    Así que la nación está triste
    Es muy triste, pero gran
    Es uno de esas personas tristes
    Hermano soy el más triste

    Mi historia es contada
    Con las tintas amargura
    Un día en gritos de alegría y rosas
    Me lanzó de repente
    La prisión donde estaba
    Para una prisión más amplia
    Fue un troyano
    La libertad que me dio
    Había futuro serpientes
    Bajo el manto de entusiasmo
    Un día, de repente me tiré
    Cómo bagazo
    Cómo pajas café
    Qué inútil cosa
    Eso no era bueno para nada más
    Un día, de repente me tiré
    En las cunetas de la indefensión calle
    Bajo ovaciones y rosas de alegría

    Siempre soñaba con la libertad
    Pero no me dieron la libertad
    Era más ilusión que la libertad

    Hermano soy yo el que llora
    Tengo razones de peso
    Hermano soy yo el que llora
    Necesito más
    Gritando que la respiración
    Pero el hermano se entera
    La piedad no es lo que quiero
    Lástima no me importa
    Débil piden misericordia
    Quiero lo mejor
    Yo no quiero vivir
    En el sótano de la sociedad
    No es por ser marginal
    Quiero ir a todas partes
    Quiero ser bien recibido
    A sólo humillaciones
    Mi alma está cansada
    Quiero que el sol es de todos
    O coger todo lo que quiero
    Lloro toda la noche
    Cómo grito volcanes
    Como gritando vendavales
    Como llora el mar
    Y la muerte no tendrá fuerza
    Para hacerme callar.
    Organización Nacional Negro Quilombo ONNQ 20/11/1970 -
    quilombonnq@bol.com.br

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