12 ago. 2011

Golpe de fama

Escándalo en Colombia porque el director técnico de la selección golpea a una mujer. Meses antes, escándalo porque un futbolista patea una lechuza. Al mismo tiempo, se llama a juicio a varios implicados en el escándalo de Agro Ingreso Seguro, y la que más prensa moja es la ex-reina Valerie Domínguez. Ejemplos de éstos hay muchos, con actores, cantantes y deportistas. Por qué se juzga con tan afilada lupa a estas personas?
     Algunos afirman, particularmente quienes vigilan a los deportistas, que ellos son modelos a seguir para la juventud. Así que si Faustino Asprilla hace tiros al aire o patea un bus, es una perversión para todos los niños que quieren ser tan buenos futbolistas como él. Pero estamos bien acostumbrados a que los noticieros nos muestren otra cosa. Un actor de cuarta o quinta que sale a tomar una cerveza en un bar desconocido en Soacha sale en las noticias de farándula. Una cantantica que no redacta ni una esquela graba un comercial de gaseosas y se vuelve titular a tres columnas. Una modelo de resaltada estulticia obtiene un informe de minuto y medio porque posó para una línea de ropa interior. Y si a cualquiera lo sorprenden manejando borracho, gritándole a un mesero o robándose un chicle de una tienda se convierte en escándalo. Acaso ellos también son modelos de conducta para la juventud?
     No lo son. O, al menos, no deberían serlo. Nadie con buena educación y formación querría ser un futbolista alcohólico o una reina de belleza idiota (pleonasmo?). Pero el punto no es que sean modelos de conducta por su desempeño deportivo o su trabajo en los medios. Se trata, simplemente, del amarillismo que despierta el hecho de que sean celebridades. Aquí hemos tenido escándalos verdaderamente graves, desde alcaldes descaradamente ladrones hasta presidentes que amenazan con darle en la cara a otro. Qué se podría esperar de un país que no le exige la renuncia a ese tipo de mandatario (algunos, incluso, celebraban la guachada porque el tipo tenía agallas) o la cárcel para los hampones de cuello blanco? Y, en cambio, a la celebridad de turno le caen con saña porque es el escándalo que vende en el momento.
     En realidad qué significa lo hecho por el Bolillo o por Valerie Domínguez? Dejarán de pegarle a las mujeres si se hace picadillo al técnico? Las muchachas bonitas y bobas ya no buscarán novios con plata ilícita que las metan en problemas? Gómez debe renunciar, por supuesto, pero no porque sea ejemplo de la juventud sino porque desacreditó una posición de poder. Pero, claro, si no han renunciado los gobernantes a pesar de todo lo sucedido. El mayor y peor ejemplo ha sido Samper, quien descaradamente se acabó de tirar al país por su corrupción y terquedad. Bueno, falta ver si Uribe rompe ese récord.

1 comentario:

  1. mui cierto profe. aqui le ponemos mas cuidado a la farandula que a la politica y por eso estamos asi.

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